Zapatero salió reelegido secretario general en el XXXVII congreso del PSOE de este fin de semana con mas de un 95 % de los votos al estilo de los regímenes totalitarios. En una democracia este elevado porcentaje tiene que esconder algún fallo del sistema porque es imposible esta unanimidad amen de que el candidato a secretario general era solo él.
Está claro que nadie buscaba una confrontación de ideas, porque debate ideológico no ha habido y lo único que pretendían todos era conservar su sillón a costa de tener la boca cerrada y no discrepar.
Una prueba más de que nuestra democracia está enferma.