domingo, 15 de junio de 2008

El Ayuntamiento  aseguró hoy que el accidente en el que un parapente con motor se estrelló en la calle Cervantes, ha afectado a seis vehículos y a dos viviendas.

 

El portavoz del consistorio , Javier Giráldez, explicó, que del total de vehículos, tres se han calcinado y otros tres han quedado dañados pues la caída del parapente provocó un incendio.

 

Asimismo, Giráldez señaló que el parapente 'volaba bajo' y que debido al impacto se produjo un incendio, que fue sofocado por efectivos de bomberos
Publicado por adminsevilla1 @ 20:17  | Actualidad
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lunes, 16 de junio de 2008 | 8:37
Después de todo hemos tenido suerte de que no pase nada,
en www.pancipelandia.es hay algunas fotos del accidente.
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lunes, 16 de junio de 2008 | 12:47
Pues sip,para lo que podria haver sido hay que dar las gracias aún lamnetando la muerte del piloto. Muy buena actuación de tod@s. Enhorabuena
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viernes, 20 de junio de 2008 | 6:44
En un lugar de Montellano cuyo nombre es calle Cervantes, no ha mucho que moría, en actitud quijotesca y valiente, un aviador que avisó de la venida de la guadaña. Sobrevolaba la localidad subido en un ultraligero. Tenía 49 años y, antes de caer al suelo, tuvo la sangre fría y el corazón misionero de alertar de su caída a los vecinos. Gritando logró que varios lugareños le pegaran un regate al ataúd.
Con el motor parado y seguramente sabiendo que se encontraba al final de su existencia, el hombre fue capaz de salvar algunas vidas antes de estrellarse contra los cables y el alquitrán. Al pueblo de Montellano le llovió del cielo un susto inolvidable en forma de bola de fuego, cenizas, gasolina y muerte. Pero aseguran los vecinos de la calle Cervantes que no podrán olvidar el gesto del aviador. Dios mío. Él sabía que se iba a matar y avisó a los viandantes poco antes de reventar sus días contra el suelo.
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viernes, 20 de junio de 2008 | 6:46
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Murió salvando, enredado en el tendido eléctrico cual Quijote prendido de las aspas de los molinos manchegos. Otro ser humano que quiso volar, que sintió en su piel la brisa fuerte del pájaro libre y las corrientes y las bolsas del aire que nos hace respirar. Un ser humano que retó a la naturaleza a través de la aviación.
El fallecido era vecino de San Pedro. De San Pedro de Alcántara, aunque fue volando a morir a su pueblo. Y Montellano le debe el sin vivir de una tarde y varias vidas al mismo tiempo. A quienes por fortuna no presenciamos el suceso nos debe provocar una reflexión. Esa del último gesto, aquella de morir dignamente, honestamente, humanamente. Dándose.
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viernes, 20 de junio de 2008 | 6:48
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El otro día en la calle Cervantes de Montellano sucedió un milagro. Un milagro… caído del cielo. Esta tarde saldrán de nuevo los niños a jugar a sus puertas y las madres mirarán de reojo hacia arriba. Por si llega otro Quijote. Volando, retando a la naturaleza. Y recordarán a un ángel que, un día, avisó de su llegada antes de perder la razón para siempre. En la vida y en la muerte.
Publicado por queen
viernes, 20 de junio de 2008 | 20:44
yo llevaba cinco meses sin pasar por el pueblo, y cuando decidí el volver a ir para ver a mi gente jamás pensé que a los diez minutos de estar allí ese día iba a escuchar tal desgracia que ocurriría en ese momento. dios lo tenga en buen lugar por haber salvado a sus paisanos, a la gente de su pueblo, a ese, al que ha tenido que volar para vivir su propia muerte.