sábado, 14 de junio de 2008
Lo que nos gustaría saber, dado que la crisis no tiene nada de súbita ni inesperada, es por qué estos caballeretes han esperado hasta junio para montarle tan delicioso caos al Gobierno. Vamos, sin rodeos: ¿por qué no armaron el pitote antes de las elecciones, si como ellos dicen el alza irrefrenable del combustible viene cayendo sobre sus lastimados riñones desde enero?
Según va contando por ahí un pajarito, antes de las elecciones asomaron el garrote por debajo de la puerta, con efectos fulminantes: el Gobierno palideció, a toda prisa vertió discretamente jugosos favores económicos, y de ese modo nadie rechistó antes del aciago 9 de marzo.
No nos dejemos engañar por los sufridos galeotes de la carretera capaces de quemar vivo a un compañero. Saben perfectamente que aquel botín era un alivio fugaz, pero se dejaron tapar la boca ante el panorama de un reguero de chollos gubernamentales, que les pondrían a salvo de la crisis, sin más que recurrir a la ley de la selva.
Ahora todo son primeros planos del pueblo desolado y perplejo. ¿Pero qué es esto, por Dios? Parece que vamos cayendo en la cuenta de que la Alianza de Civilizaciones, la Educación para la Ciudadanía, la Ley de Memoria Histórica y demás pamplinas no sirven de mucho, y que de nuevo estamos lacerados por funestos desengaños en industria, inflación, productividad, renta, empleo, competitividad, enseñanza y cualificación profesional, sin olvidar la inseguridad ciudadana y la pasividad policial ante los vándalos.
Asuntillos que, mire usted por dónde, reaparecen tercamente en el camino de los españoles, sin que las verborreas, los aliados del Caribe y las gazmoñerías gramaticales sean de mucha utilidad en la vida.

Enviado por: FERNANDO BARÓN

Publicado por adminsevilla1 @ 9:15  | Actualidad
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