2007 Montellano Porcentaje escrutado: 100%
El PSOE DE ANDALUCIA ha obtenido 2220 votos y 8 concejales
IU ha obtenido 1243 votos y 4 concejales.
El PP ha obtenido 540 votos y 1 concejal.
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El PP, el más votado en el país
El PSOE avanza en Cataluña y se apunta éxitos de menor impacto en León, Toledo o Cáceres
Rajoy logra su primera victoria electoral y el PP se ve ya cerca de La Moncloa
El PP se impuso en las octavas elecciones municipales, celebradas ayer. Tras la ceremonia de las urnas, el mapa del poder local no sufre modificaciones de gran calado, pero la lectura de los resultados en clave de primarias de los comicios generales de marzo de 2008 da al principal partido de la oposición algunos motivos de satisfacción: su estrategia de colocar la crítica a la estrategia antiterrorista del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en el centro de su discurso político le ha supuesto 156.000 votos más que al PSOE. Desde las elecciones municipales de 1983, el triunfador en esos comicios gana meses después las generales.
Los populares rompen así un maleficio que duraba ya siete años y vuelven a ganar unas elecciones de ámbito nacional. No lo hacían desde marzo de 2000, cuando se impuso en los comicios generales y con mayoría absoluta. Hoy, con el 96,50 por ciento de los votos escrutados al cierre de esta crónica, la formación que encabeza Mariano Rajoy obtuvo 7.665.265 papeletas, un 35,63 por ciento del total.
La lectura de los resultados de los comicios municipales no es, sin embargo, unívoca. El Partido Popular parece haber cimentado su triunfo en sus propios feudos y, sobre todo, en Madrid, Baleares y Valencia. La capital del Estado se ha convertido en un bastión popular casi inexpugnable, en parte gracias a la personalidad de Alberto Ruiz-Gallardón, en parte por el rotundo fracaso de la 'operación Sebastián'. Sin embargo, apenas conquista nuevos territorios (en principio, sólo Guadalajara y Cuenca), y pierde capitales importantes, como León, Toledo, Cáceres, Jaén, Pontevedra y Soria, entre otras capitales españolas.
Recuperar La Moncloa
Pero el PP afrontó esta campaña electoral como un ensayo general de la estrategia diseñada por los populares para recuperar La Moncloa, en la que la crítica a la política antiterrorista del Gobierno jugó un papel predominante, y el balance que hace el partido es muy positivo, según el análisis preliminar de su secretario general, Ángel Acebes.
Enfrente, el PSOE vio rota la racha que se inició con las municipales celebradas hace cuatro años y que siguió con las generales de marzo de 2004 y las europeas de junio de aquel mismo año. Ayer domingo, los socialistas consiguieron 7.540.310 votos, un 35,05 por ciento del total. Los resultados del partido en el Gobierno pueden haberse visto afectados por el desconcierto de su electorado ante su política antiterrorista y el debate territorial.
Además, en una disputa tan apretada como la que libran desde hace tres años los dos principales partidos, crecer en Madrid es fundamental, objetivo en el que la formación que lidera José Luis Rodríguez Zapatero cosechó ayer un rotundo fracaso. Otra pequeña sangría de votos se vivió en Cataluña, aunque la fortaleza del tripartito y el traspiés de CiU permitió a los socialistas catalanes alcanzar un resultado aseado.
Estas elecciones se convocaron con un censo de 35.263.968 ciudadanos con derecho a voto. Son 1.746.829 electores más que en los comicios celebrados hace cuatro años, en su mayoría, jóvenes que por primera vez viven un proceso electoral con los 18 años cumplidos y, en escasa proporción, ciudadanos de la Unión Europea con residencia estable en España. El índice de participación alcanzó el 63,62 por ciento, cuatro puntos menos que en 2003, lo que explica que todos los partidos hayan obtenido registros inferiores a los que arrojaron las urnas cuatro años atrás.
Más alcaldes
Al cierre de esta crónica, el PP tenía aseguradas 2.823 alcaldías, mientras que en otros 456 municipios españoles fue el partido más votado, pero depende de pactos posteriores para gobernar. El PSOE, por su parte, se aseguró 2.296 ayuntamientos, mientras que se hizo con la mayoría relativa en otros 561. Sin embargo, sólo 22.907 concejales son populares, mientras que 23.661 son de militancia socialista.
El tercer partido de ámbito estatal en liza, Izquierda Unida, obtuvo un mal resultado: 1.185.460 votos, casi 200.000 menos que hace cuatro años. La coalición que lidera Gaspar Llamazares sólo puede presumir de haber conservado Córdoba -pese a que el PP ha ganado en número de votos -, de ser útil para conquistar la ciudad de Toledo y conservar Zaragoza, y del valor de sus votos en los pactos transversales que serán inevitables en el País Vasco y Cataluña.
En el País Vasco, el Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE) es el gran protagonista de la jornada. Crece en casi todas las circunscripciones y, sobre todo, en Vitoria-Gasteiz, donde pasa a ser la fuerza más votada y queda en disposición de arrebatar la alcaldía al Partido Popular si consigue el apoyo de los nacionalistas vascos. Los socialistas conservan además San Sebastián, mientras Bilbao seguirá en manos del PNV, partido que, en general, registra un claro descenso. De hecho, pierde concejales en dos de las tres capitales vascas. Las listas de Acción Nacionalista Vasca (ANV) no impugnadas por el Gobierno controlarán 25 municipios, y son la candidatura más votada en otros quince.
Mejor que las encuestas
En Cataluña, el tripartito puede considerarse ganador de las elecciones municipales, aunque CiU, con sus 720.100 votos (60.000 menos que en 2003) ha mejorado las expectativas que le auguraban las encuestas. Empero, los 'convergentes' han perdido su principal baluarte, la ciudad de Tarragona, lo que deja un cierto sabor a derrota entre las huestes de Artur Mas.
Por su parte, el Partido Popular dejará de gobernar ciudades gallegas. Salvo sorpresas de última hora, los populares no podrán retener las alcaldías de Orense, Ferrol y Vigo, al sumar entre PSOE y los nacionalistas de BNG un número suficiente de concejales como para reeditar los pactos 'de progreso' que ya le dieron la presidencia de la Xunta de Galicia y las alcaldías de Pontevedra, Santiago y Vigo, aunque el consistorio de esta última ciudad había pasado al PP al romperse el pacto entre socialistas y nacionalistas. Por último, en Lugo ganaron de largo los socialistas, que sin embargo perdieron su tradicional mayoría absoluta en La Coruña.